Correlocos
Los moteros y los fans del rock se tatúan por amor a lo suyo. Los corredores también. Después de mi primer maratón me tatué un ala al estilo de Hermes en el tobillo derecho, junto al número 42,2. Para recordar que mis pies son ligeros. En el izquierdo tengo otra y el 21,1, por aquello del equilibrio. Algunos amigos llevan los símbolos de sus carreras más importantes. Me gusta. Parece una promesa de amor para toda la vida.
Por internet circulan listas del tipo «Llevas demasiado tiempo viviendo en China si…» o «Diez señales de que trabajas en informática».
Pues aquí van veintiuna señales de que eres un correloco de verdad:
Sin registro. Guardamos las respuestas y un identificador aleatorio para calcular las estadísticas y evitar duplicados. Sobre tus datos
- Tu puntuación
- Puntuación media
- Participantes
La comparación incluye solo a quienes han respondido a este cuestionario, no a todos los corredores.